La Responsabilidad Social y la Educación

22/08/2010

La Responsabilidad Social es una actitud, una actitud que debe empezar en uno mismo y que debería inculcarse desde la familia y la escuela.

La familia tiene una tarea importante en relación a la Responsabilidad Social, los niños y niñas desde que nacen deben aprender a compartir, a ser responsables de sus actos y actuar con responsabilidad. Si un niño o niña ve que en su casa se recicla, aprenderá que lo “normal” es reciclar. Si un niño o niña ve que en su casa se respeta a las personas, aprenderá que el respeto es lo “normal”.

Por este motivo es necesario que cada uno de nosotros empiece a aplicar la “Responsabilidad Social” en su propia casa. Por un lado conseguiremos que las generaciones que suben, lo hagan con una actitud responsable y los que ya hemos “subido” reprogramemos nuestros actos hacia actos responsables.

Expliquemos, en casa, porque reciclamos, que beneficios tiene para nuestro planeta el reciclaje.

A todos nos enseñaron que en el tren o en el autobús hay dejar sentar a la gente mayor, embarazadas o personas con algún tipo de dificultad física. Vemos “normal” el ceder nuestro asiento y vemos “mal” que haya personas que no lo hagan. También es cierto que no nos dijeron que teníamos que hacerlo y punto, sino que nos enseñaron con el ejemplo y nos explicaron el porqué.

En el día a día se toman muchas decisiones y la diferencia entre tomarlas con una actitud socialmente responsable o no es la diferencia entre tener una sociedad responsable o no tenerla. Está en nuestras manos, o mejor dicho en nuestra actitud.

Por poner un ejemplo, que en la época de verano en la que estamos está a la orden del día, el famoso botellón. El botellón no es un acto responsable puesto que molesta al descanso de los vecinos y luego la calle o plaza se queda sucia y con botellas tiradas por el suelo. Es cierto que la gente joven necesita un espacio donde reunirse y pasarlo bien, y también es cierto que no tienen dinero para hacerlo en según qué locales. ¿Podrían las asociaciones de vecinos hablar con el ayuntamiento o buscar un espacio para que los jóvenes se reunieran? ¿Se podría llegar a un acuerdo con los jóvenes para que se les “prestara” un espacio para celebrar sus fiestas y que al día siguiente lo dejaran limpio? Yo creo que sí, que si hay una voluntad por parte de todos, se puede encontrar una solución responsable. Además los padres sabrían donde están sus hijos y dormirían más tranquilos.

No me quiero centrar en único problema, porque temas para solucionar hay muchos. Lo que realmente me gustaría transmitir es que si cada uno de nosotros vive con una actitud responsable, todos viviremos mejor.

Educación Responsable. Prediquemos con el ejemplo. Es muy fácil pedir que los demás actúen responsablemente pero, ¿y nosotros?

Os animo a empezar (si no lo habéis hecho ya) a inculcar a vuestros hijos de la actitud socialmente responsable.

 


Responsabilidad Social

19/01/2010

La Responsabilidad Social la entiendo como una responsabilidad hacia mi misma.

Se habla de la responsabilidad social de la empresa (RSE), de la responsabilidad social corporativa (RSC), etc. En definitiva RESPONSABILIDAD SOCIAL.

Tiene importancia quien la lleve a cabo? Definitivamente SI.

Las empresas, organizaciones y administraciones no son más que grupos de personas.

Por tanto podríamos simplificarlo mucho si todas las personas fueran responsables con ellas mismas, con la gente que las rodea, con la gente a quien no conoce, con su barrio, con su pueblo o ciudad, con el medioambiente, con TODO.

Me gustaría seguir creyendo que las personas pueden pensar en los demás además de en si mismas.

La realidad a día de hoy es que la mayoría piensa los demás cuando hay una catástrofe como la de Haiti.

Creo que estamos a tiempo de cambiar de mentalidad y de mejorar el mundo en el que vivimos, así que os animo a reflexionar y a difundir que HAY QUE TENDER HACIA UNA ACTITUD RESPONSABLE.

 


¿ Sin ánimo de lucro = no beneficios ?

21/11/2009

Las organizaciones sin ánimo de lucro deberían tener beneficios y cuantos más mejor. Esta afirmación puede parecer contraria al tipo de organización pero en realidad está totalmente alineada con los objetivos de este tipo de organizaciones.

La gestión de las organizaciones sin ánimo de lucro debería ser la misma que la de cualquier empresa, con la diferencia esencial del reparto de beneficios. Mientras que en las empresas se reparten beneficios (o no) entre los accionistas, en las organizaciones sin ánimo de lucro los beneficios sirven para desarrollar proyectos sociales y garantizar la sostenibilidad en el tiempo de la propia organización.

Todas las organizaciones sin ánimo de lucro deberían tender a la gestión empresarial, a la búsqueda de beneficios mediante la venta de servicios o productos e intentar en la medida de lo posible de no depender de las ayudas públicas y privadas.

A mi entender, las ayudas públicas o privadas deberían destinarse a proyectos sociales sin viabilidad económica y a iniciar o expandir proyectos sociales que se puedan autosostener económicamente a corto o medio plazo, en ningún caso a proyectos que podrían ser económicamente sostenibles si se diseñaran de otra manera. De esta forma se podría hacer mucho más por aquellos que necesitan nuestra ayuda.

 


La inserción laboral: ¿todo el mundo lo tiene claro?

29/10/2009

Estamos realizando unas conferencias de “Técnicas de venta aplicadas a la inserción laboral” y después de haber escuchado las preguntas, dudas y reflexiones de los asistentes a las mismas, empiezo a creer que hay alguna cosa que no funciona.

He visto que muchos insertor@s laborales no tienen del todo claro los beneficios que tiene la empresa con la contratación de personas en riesgo de exclusión social.

Está claro que la RSC no es una práctica real de la mayoría de empresas españolas, está claro que las empresas no tienen ninguna obligación a parte de la que marca la ley en relación a la contratación de personas en riesgo de exclusión social, está claro que muchas empresas tienen prejuicios y que muchos insertores laborales se ven arrastrados por la dificultad que comporta.

Partiendo de la base que las empresas necesitan trabajadores y que las personas en riesgo de exclusión social necesitan trabajo. ¿Qué podemos hacer?

Podríamos empezar informando y formando a las empresas y directores de RRHH, además continuar formando a los insertores laborales, pero lo más importante y con seguridad lo más difícil es poder hacer un cambio de chip, un cambio de mentalidad.

Estoy convencida que todos podemos hacer alguna cosa al respecto y no debemos esperar a que sean los demás los que den el primer paso.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.